El corazón tiene su propio "cerebro" y su propia Conciencia


Muchos creen que la consciencia se origina en solamente en el cerebro. La investigación científica reciente sugiere que la consciencia surge en realidad cuando el cerebro y el cuerpo actúan juntos. Y la evidencia científica sugiere cada vez más, que el corazón juega un papel particularmente importante en este proceso.

Los campos del corazón


Mucho más que una simple bomba, como alguna vez se creyó, el ​​corazón es ahora reconocido por los científicos como un sistema altamente complejo con su propio funcional "cerebro".

La investigación realizada en una nueva disciplina, la neurocardiología,  muestra que el corazón es un órgano sensorial y un sofisticado centro para recibir y procesar información. El sistema nervioso dentro del corazón (o el "cerebro del corazón") le permite aprender, recordar y tomar decisiones funcionales independientemente de la corteza cerebral del cerebro. Por otra parte, numerosos experimentos han demostrado que las señales que el corazón envía continuamente al cerebro, influyen en aquellas funciones del cerebro que tienen relación directa  con la percepción, la cognición y el procesamiento emocional.

Además de la extensa red de comunicaciones neural que une el corazón con el cerebro y el cuerpo, el corazón también envía información al cerebro y a todo el cuerpo, a través de una fuerte interacción en el campo electromagnético corporal.


El corazón genera el campo electromagnético más potente y más extenso del cuerpo, además de ser rítmico. En comparación con el campo electromagnético producido por el cerebro, el componente eléctrico del campo del corazón es aproximadamente 60 veces mayor en amplitud, y penetra cada célula del cuerpo. El componente magnético es aproximadamente 5000 veces más fuerte que el campo magnético del cerebro y puede ser detectado a varios pies de distancia del cuerpo con magnetómetros sensibles.[1]
Figura 1. En amarillo, las bandas del campo electromagnético correspondientes al corazón; en azul, las correspondientes al cerebro. Fuente: Instituto de Investigación HearthMath, modificado por Org Biorbe

El corazón genera una serie continua de pulsos electromagnéticos en los que el intervalo de tiempo entre cada latido varía de un modo dinámico y complejo. El campo rítmico del corazón, que siempre está presente, tiene una poderosa influencia en los procesos en todo el cuerpo.

Rollin McCraty, Director de Investigación en el Instituto de Matemáticas del Corazón afirma: “Hemos demostrado, por ejemplo, que los ritmos cerebrales pueden sincronizarse naturalmente con la actividad rítmica del corazón; y también, que durante sentimientos sostenidos de amor o aprecio, la presión sanguínea y el ritmo respiratorio, entre otros sistemas oscilatorios, se unen al ritmo del corazón”.

Así, comparto contigo la siguiente Idea: el campo del corazón actúa como una onda portadora de información que proporciona una señal global de sincronización para el cuerpo entero.

Concretamente, se sugiere en diversos estudios (mencionados al final de este artículo), que las ondas pulsantes logran irradiar energía desde el corazón, interactuando con todos órganos y otras estructuras del cuerpo humano. Las ondas codifican y graban las características y la actividad dinámica de estas estructuras en patrones en forma de onda de energía, que se distribuyen por todo el cuerpo. De esta manera, la información codificada actúa para conformar (literalmente, dar forma a) la actividad de todas las funciones corporales, al coordinar y sincronizar los procesos en el cuerpo como un todo. Esta perspectiva requiere entender a la información como un paquete que está envuelto en ondas de energía de modo que se distribuye en el sistema como un todo.

La investigación básica en el Instituto de HeartMath muestra que la información relativa al estado emocional de una persona, también se comunica a través del cuerpo a través del campo electromagnético del corazón.

Los patrones rítmicos de los latidos del corazón cambian significativamente a medida que experimentamos diferentes emociones. Las emociones negativas, como la ira o la frustración, están asociados con un patrón de latidos errático, desordenado e incoherente. Por el contrario, las emociones positivas, como el amor o el aprecio, están asociados con un patrón suave, ordenado y coherente.

A su vez, estos cambios en los patrones de latidos del corazón, crean unos cambios correspondientes en la estructura del campo electromagnético irradiado por el corazón, medible mediante una técnica llamada análisis espectral.

Más específicamente, en este Instituto se ha demostrado que estados sostenidos de emociones positivas parecen dar lugar a un modo distinto de funcionamiento, a lo que ha llamado coherencia psicofisiológica (que traduce algo así como armonía mente-cuerpo). Durante este modo, los ritmos cardíacos presentan un patrón ondulado (o sinusoidal, si se quiere el término técnico) y el campo electromagnético del corazón se vuelve proporcionalmente más organizado.




Figura 2. En rojo el ritmo cardíaco en la sensación de frustración; en azul la sensación de aprecio. Fuente: Instituto de Investigación HearthMath
Y señalan particularmente dos temas importantes:

 “En el nivel fisiológico, este modo se caracteriza por una mayor eficiencia y armonía en la actividad y las interacciones de los sistemas del cuerpo. [1]”. Es decir, que el cuerpo gasta menos en hacer lo que debe hacer y que existe armonía en lo que él hace.
“Psicológicamente, este modo está relacionado con una reducción notable en el diálogo mental interno, las percepciones de la reducción del estrés, el aumento de equilibrio emocional y la claridad mental mejorada, discernimiento intuitivo, y el rendimiento cognitivo.” Quiere decir que disminuye lo que percibimos como negativo, dejamos de criticarnos y nos aclaramos más.

En resumen, resulta que la coherencia psicofisiológica es importante para mejorar la conciencia sensorial (es decir la percepción de la información requerida para ejecutar y coordinar las funciones fisiológicas; esta sí es sin “s”), y también para optimizar la estabilidad emocional, la función mental y la acción intencional.

Además, hay evidencia experimental de que la coherencia psicofisiológica puede incrementar nuestra conciencia y sensibilidad hacia los que nos rodean. El Instituto de HeartMath ha creado tecnologías y herramientas prácticas que toda la gente puede usar para incrementar la coherencia y que compartiremos en la próxima entrega, para no hacer más denso este documento.


Por favor COMENTA; es una forma de animarnos a escribir para ti

Si te gustan nuestros artículos
y quieres saber más de nosotros
puedes seguirnos en nuestras
redes sociales


Comentarios