Son patrones de pensamiento automáticos y distorsiones que pueden afectar nuestra percepción, juicio y toma de decisiones. Estos sesgos pueden influir significativamente en nuestros estados emocionales y, en algunos casos, contribuir al desarrollo de trastornos emocionales. A continuación, mencionaré algunos de los sesgos cognitivos más relevantes que pueden generar trastornos emocionales o cambios de emoción: 1. Catastrofismo: Es la tendencia a imaginar y anticipar lo peor en situaciones, exagerando la gravedad de las circunstancias. Puede llevar a la ansiedad y la depresión. 2. Pensamiento dicotómico (todo o nada): Ver las cosas en términos absolutos, sin matices ni considerar posibilidades intermedias. Puede generar emociones extremas y frustración. 3. Personalización: Atribuir de manera excesiva y desproporcionada la culpa de los eventos negativos a uno mismo, incluso cuando no es razonable. Puede provocar sentimientos de culpa y baja autoestim...